La licitación pública es la modalidad regla general de compra pública en Chile, regulada por la Ley 19.886. Consiste en publicar bases técnicas y administrativas en MercadoPúblico, recibir ofertas durante un plazo determinado, evaluarlas según criterios prestablecidos y adjudicar al oferente que mejor cumpla.
Existen sub-modalidades según el monto: LP (Licitación Pública sobre 1.000 UTM), LE (Licitación Pública entre 100 y 1.000 UTM), LR (Licitación Pública con coordinación regional), L1 (sobre 5 UTM si lo permite), entre otras. Los procesos competitivos garantizan transparencia y máxima competencia, pero requieren plazos mayores y carga administrativa más alta que un trato directo.