Rectificación: el contrato del Ejército por los buses de la segunda vuelta no fue de $26.485 millones, sino de unos $284 millones
Este reportaje afirmaba que el monto adjudicado se había multiplicado por 98 entre la primera y la segunda vuelta presidencial. La verificación contra la fuente primaria mostró que esa cifra no existe: el organismo cargó el total de cada línea en el campo de precio unitario y el sistema lo multiplicó por la cantidad de buses. El contrato real es coherente con el presupuesto de la propia licitación. Retiramos la afirmación original y dejamos publicada esta corrección.
El monto que dio origen a este reportaje no corresponde a lo adjudicado. El error estaba en los datos publicados por MercadoPúblico, y nosotros no lo detectamos antes de publicar.
El 28 de abril de 2026 publicamos en este espacio un reportaje que afirmaba que la División Logística del Ejército había adjudicado $26.485 millones para transportar personal militar durante la segunda vuelta presidencial del 14 de diciembre de 2025, frente a $270 millones en la primera vuelta: un salto de 98 veces por una flota casi idéntica de buses.
Esa cifra es incorrecta. Una verificación posterior contra la API de MercadoPúblico mostró que el monto adjudicado real fue de aproximadamente $284 millones. No hubo multiplicación por 98. Retiramos la afirmación y explicamos acá en qué consistió el error, porque entendemos que un medio que publica datos tiene la obligación de mostrar también cuándo se equivoca y por qué.
En qué consistió el error
La licitación 3526-19-LP25 se adjudicó en tres líneas. En dos de ellas, el organismo escribió en el campo monto unitario lo que en realidad era el total de la línea. El sistema, al calcular el monto adjudicado, multiplicó ese valor por la cantidad de buses.
El resultado son $170.014.000 por bus en una línea y $113.780.000 en otra. Un bus de transporte de pasajeros no cuesta 170 millones de pesos por un servicio de un día.
La tercera línea, adjudicada a otra empresa, sí está bien cargada: 28 buses a $627.857 cada uno. Ese es el orden de magnitud correcto, y es lo que permite ver el error por contraste.
- Leyendo los valores como totales de línea, la suma da $301.374.000.
- El presupuesto estimado de la propia licitación era de $310.636.000.
- El monto real corresponde al 97% del presupuesto — exactamente lo esperable en una adjudicación normal.
- La cifra que publicamos, en cambio, equivalía a 85 veces el presupuesto que el propio Ejército había estimado.
La señal que teníamos y no usamos
El dato que desmiente el reportaje estaba en nuestra propia base desde el principio: el monto adjudicado era 85 veces el presupuesto estimado de la licitación. Ninguna adjudicación real se aleja así del presupuesto que el propio organismo calculó; cuando eso ocurre, lo que falla es el dato, no el contrato.
Tampoco reparamos en que cuatro de las seis licitaciones que sustentaban el caso tenían montos registrados de $1 — valores que los proveedores usan como marcador de posición en contratos que se pagan por tarifa. Con esos cuatro sin cifra útil, el caso completo se apoyaba en la única licitación que tenía números, y esa era justamente la que estaba mal cargada.
A partir de esta verificación incorporamos ese contraste como control automático previo a publicar: toda adjudicación que supere varias veces el presupuesto estimado de su licitación queda marcada antes de llegar a la portada.
Qué no afirma esta rectificación
Corregir el monto no equivale a validar todo lo demás. Que la cifra fuera producto de un error de carga no dice nada sobre si el proceso de adjudicación fue adecuado, y este reportaje ya no sostiene ninguna afirmación en ese sentido.
Sí conviene precisar un punto del texto original: las licitaciones de transporte del Ejército se adjudican por línea y con varios ganadores. En la primera vuelta hubo tres empresas adjudicadas y en la segunda, dos. Presentar a una de ellas como si hubiera concentrado el contrato completo era inexacto con independencia del monto.
El caso asociado fue retirado del registro público de Transparentin, con la explicación correspondiente en su ficha.
Por qué publicamos esto
Transparentin detecta patrones sobre datos que publica el Estado. Esos datos a veces vienen mal, y el error se propaga silenciosamente: cuando una cifra equivocada llega a un titular, deja de ser un problema técnico y pasa a ser una afirmación pública sobre una institución y una empresa concretas.
Preferimos dejar esta corrección publicada, en la misma dirección donde estuvo el reportaje original, antes que borrarlo sin dejar rastro.
Fuentes
Este artículo se construye a partir de datos públicos publicados por organismos del Estado chileno. Las afirmaciones se ciñen a lo que los documentos consignan; la interpretación y las preguntas planteadas son del editor. No constituye una imputación de irregularidad ni de fraude por parte de las personas o entidades mencionadas.